HAI KAIS
Por aquí y por allá
se oye el murmullo de las cascadas
y las hojas caen.
Matsuo Basho
El peso vence
la frágil naturaleza de la yerba
que la hoz recoge sin compasión,
precipitando
a la libélula
en un mar hostil,
donde las olas no mecen
acuchillan sus alas.
Herida,
emprende el vuelo seminal,
una vez mas
confiada al viento de la fronda,
primo hermano
del agua donde su sed abreva.
A la revista 'Caminar Conociendo', nº 2, se le han ido agregando escritos. Si desea ojear el número de ella retroceda hasta encontrar el índice, el staf o los titulares de la misma.
miércoles, 25 de abril de 2007
martes, 24 de abril de 2007
Borges: Al Vino

En la aurora ya estabas. A las generaciones
les diste en el camino tu fuego y tus leones.
En las arrebatadas estrofas del sufí
eres la cimitarra, la rosa y el rubí.
Jorge Luis Borges
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viernes, 20 de abril de 2007
Luis Izquierdo: 'Supervivencias'
No es país para el sueño a la deriva
ni para devanar recuerdos
no hay dársena tampoco ni señales
no hay país para embarcar
no hay faros ni añoranzas todo es norte
y se declaran las conciencias marquesinas,
simétricamente embarrando caras tristes
que se alejan hasta luego
y no hay caminos.
Luis Izquierdo
ni para devanar recuerdos
no hay dársena tampoco ni señales
no hay país para embarcar
no hay faros ni añoranzas todo es norte
y se declaran las conciencias marquesinas,
simétricamente embarrando caras tristes
que se alejan hasta luego
y no hay caminos.
Luis Izquierdo
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miércoles, 18 de abril de 2007
Anónimo
Pues que en esta tierra
no tengo amor,
aires de la mía
llévame al albor.
Anónimo
(Lírica Tradicional)
no tengo amor,
aires de la mía
llévame al albor.
Anónimo
(Lírica Tradicional)
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domingo, 25 de marzo de 2007
lunes, 12 de marzo de 2007
RIMA VII - BECQUER
lunes, 22 de enero de 2007
Julio Valdeón Baruque: LA 'INVENCIÓN' DE LA HISTORIA

LA ‘INVENCIÓN’ DE LA HISTORIA
Por Julio Valdeón Baruque(*)
“Pensar sin referencia continua, permanente, a la historia, me parecería tan imposible como a un pez... vivir fuera del agua”, dijo en 1987 el conocido hispanista francés Pierre Vilar. En efecto, el ser humano es ante todo un “ser en el tiempo”. Ciertamente vivir es proyectar el futuro, pero al mismo tiempo apoyarse en el pasado. De ahí la permanente relación dialéctica entre pasado, presente y futuro.La palabra historia, no obstante, tiene dos acepciones muy diferentes , pues significa tanto la sima de acontecimientos que protagoniza la humanidad como el discurso elaborado por la mente humana para relatar o explicar ese proceso. La historia, entendida en este último sentido, es una disciplina académica, que tiene su liturgia y sus oficiantes, que se plasma en textos escritos y se enseña en los centros escolares, que construyen unos especialistas, los “historiadores”, y manejan todos los ciudadanos. Y es que la historia, por su estrecha conexión con la formación social e ideológica, tanto de los individuos como de las colectividades, es susceptible de manipulación hasta límites inverosímiles. Por eso dijo en su día P. Valery que la historia era la elaboración más perversa de cuantos productos habían salido del cerebro de los hombres. La historia puede servir los propósitos de los amos, pero también de los esclavos. ¿No se ha dicho asimismo que toda clase de historia es un panfleto, de derechas o de izquierdas?
No obstante el terreno en que la historia ha prestado y presta más servicios, aunque con altos riesgos, es el relativo a la configuración de la conciencia nacional. “La historia y su conocimiento son uno de los de los principales elementos de la conciencia nacional y una de las condiciones básicas para la existencia de cualquier nación”, ha dicho el historiador polaco J. Topolsky. Por su parte, el francés B. Gene ha puesto de manifiesto, con la mayor rotundidad, que “no existe nación sin historia nacional”. Claro que este último postulado puede ser invertido: fabriquemos una historia nacional “ad usum” y habremos puesto los cimientos de una nación. Así se explica que después de tantos años de utilización en España de la historia como alimento de la conciencia nacional, incluso echando mano de una materia denominada “Formación del espíritu nacional”, que básicamente se nutría de materiales históricos convenientemente aliñados, la llegada de la democracia y la puesta en marcha del estado de las autonomías hayan supuesto una nueva era para los historiadores-nacionalistas, por más que ahora los marcos territoriales sean simples partes de lo que hasta ayer era el todo. Pero, como advirtieron los profesores Barbero y Vigil, una cosa es la legitimidad de los pueblos de España a recabar su autonomía y otra convertir cada nacionalidad y región en “unidades de destino en lo universal”.
Sin embargo ahí está la realidad. Veamos lo que sucede en el ámbito de la educación. En las directrices generales elaboradas por el Ministerio de Educación a propósito de la Enseñanza Secundaria Obligatoria no se habla de historia de España, ni de conciencia nacional española, ni de ciudadanos españoles, quizá como parte de la penitencia que tenemos que pagar por los pasados excesos del nacional-catolicismo. Pero simultáneamente en las Comunidades Autónomas con competencias educativas, particularmente en algunas de ellas, se pretende instrumentalizar el área de Ciencias Sociales, Geografía e Historia al servicio de la formación de una conciencia nacional propia. Por su parte, los políticos de turno no dudan en organizar festivales histórico-patrióticos, conscientes de la rentabilidad que pueden obtener de los mismos. Desde las perspectivas nacionalistas no sólo se acude al arsenal de la historia para recoger aquellos elementos que convenga a los objetivos que se persiguen sino que, en caso necesario, se hace algo más sencillo, se “inventa” la historia.
Julio Valdeón Baruque, Valladolid 1993
__________
SUMARIO:
"DESDE LAS PERPECTIVAS NACIONALISTAS NO SÓLO SE ACUDE A LA HISTORIA PARA RECOGER LO QUE CONVENGA A SUS FINES SINO QUE, SI ES NECESARIO, SE 'INVENTA' LA HISTORIA"
(Este artículo de Julio Valdeón Baruque apareció en la revista “Caminar conociendo”, número 2, pag 7. Junio de 1993)
(*)J. Valdeón Baruque. Vallisoletano. Catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Valladolid. Presidente de Ámbito Ediciones. Ha escrito La Edad Media en la Historia de España de la editorial Labor e Historia 16 y ha dirigido la Historia de Castilla y León de la editorial Ámbito, entre otros libros.
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